Relatos de cuarentena: sacar al perro

Sacar al perro, mi carta comodín


Día 26

Sacar al perro se ha convertido en una actividad de alto riesgo y un privilegio.

–          ¡Voy a dar un paseo para relajarme!
Digo antes de salir de casa con Yorch Perro.

Pero la verdad, el paseo de 15 minutos no me relaja en lo absoluto. Las calles están vacías, no veo coches, no hay gente, sólo otras personas con perros, lejanos, los veo en miniatura: “qué no se acerque”, pienso. Nos evitamos a lo lejos, somos más extraños que antes. Me doy media vuelta para no encontrarme de frente con nadie. Ruido de pájaros, voces encerradas entre ventanas y paredes, gritos de niños que me indican que hay vidas dentro de las casas.

El chico que va arrastrando el bote de basura. Respiro un ambiente silencioso pero tenso. Tengo que regresar a casa porque la patrulla me ha pillado dando vueltas por el barrio, ya no sé qué calles tomar para que parezca que sigo cerca de casa. Yorch Perro es mi comodín de paseos, una carta que puedo sacar cuando siento que estoy perdiendo o más bien, perdida y ansiosa. ¿Quién diría que mi perro me saca a pasear a mi ahora?



Yorch Perro es mi comodín de paseos, una carta que puedo sacar cuando siento que estoy perdiendo o más bien, perdida y ansiosa.

Día 27

Es una sensación extraña, durante los 15 minutos de paseo que me da mi perro no me siento libre del todo. Camino tensa, de vez en cuando, escucho el metro de casa pasar, me lo imagino con los vagones vacíos. Sigo caminando tensa por las calles del barrio, hay casas de las que sale música alegre o voces de niños jugando. Quiero ser esa música alegre. Miro el cielo porque me da sensación de libertad, me gusta ver a los pájaros porque ahora les tengo envidia. Ahora el ambiente huele a algo, como a flores, a chimenea, hierba, soy capaz de dividir varios olores a la vez, mis sentidos parecen más atentos que antes. Los colores del suelo, de las casas, el brillo del sol, el viento en la cara, todo es más intenso.

– Disfrútalo, que nos quedan 5 minutos de paseo.

Cambiamos papeles y Yorch Perro no se entera muy bien por qué tiene que sacarme a pasear tan seguido, solo me mira diciendo:

– Me haces feliz, tu compañía y caminar juntos es lo mejor que me ha pasado en el día.

¿O lo digo yo? Quizá fui yo quién lo dijo, pero me hubiese gustado escucharlo de él.

Regresamos a casa, pienso: está bien el silencio, no estoy acostumbrada, pero me da paz.

Dejamos las llaves en la canasta de la entrada, tomamos un poco de agua y nos tumbamos cada uno en su cama. Le digo a Yorch:

– Mañana nos vemos a la misma hora para que me saques a pasear.

Yorch cierra los ojitos afirmando nuestra cita.

Yorch Perro durante el confinamiento
Reflexivo

8 comentarios en “Relatos de cuarentena: sacar al perro”

  1. ALEJANDRA ROBLES

    Awww lo mismo pasa con avellana. Avellana me saca a pasear. Lamentablemente aquí en MÉXICO 🇲🇽 no están tomando medidas. Aún hay demasiada gente en las calles. Hay mucho ruido y pareciera que les vale madres la vida 😫 Necesitamos y urge cambiar la perspectiva de la cultura mexicana.
    ✨ Mientras tanto avellana y yo les mandamos abrazos.

    1. Recuerda que el quedarse en casa es un privilegio, uno que solo ciertos estratos sociales pueden permitirse. Agradece que afuera hay gente trabajando y permitiendo que con su esfuerzo y sacrificio tú te puedas quedar en casa.

  2. Pingback: Barkyn alimento personalizado para nuestros perros. - Jime Vera

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